CULTURA

Territorialidades

Este martes 23 y miércoles 24 de mayo se presenta en la sala Hugo Balzo del Sodre el espectáculo Territorialidades, una experiencia que combina el cine documental con la música en vivo. En Fauna conversamos con su director y creador Pedro Cayota en un entorno muy acorde a la temática que propone el espectáculo. El encuentro fue en la cantina de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de la República (Udelar) y más que una entrevista, fluyó como una charla entre ex “liccomeros” (estudiantes de la Licenciatura en Comunicación de la Udelar). La casa de estudios que nos vio crecer a ambos interlocutores tuvo mucho que ver en la creación de este espectáculo, que su creador describe como un proceso que invita a abrirse a los universos de los otros.

Seguir caminos

A Pedro le gustaba filmar y hacer música desde niño. Estudió guitarra y en paralelo Ciencias de la Comunicación en la Udelar. Allí se encontró con el mundo del cine documental y empezó a filmar mucho, más allá de los trabajos de facultad. “Me encontraba con personas y sentía la necesidad orgánica de filmarlas. Luego fui componiendo lo que llamo canciones documentales, que es un proceso de retroalimentación entre el documental y la canción”, relata.

Territorialidades sigue de cerca la historia real de cuatro personajes: Lilián, Jack, María y Tanair. Cada uno de ellos se cruzó en la vida de Pedro de alguna forma inesperada cuando él decidió seguir nuevos caminos. Lilián es una china de 60 años que quiere abrir una empresa en Uruguay, Jack es un inmigrante de Mali, María una joven madre oriunda de Baltasar Brum (Artigas) y Tanair un joven brasileño en busca de la sanación espiritual. Todos ellos confluyen en una narración guiada por la música.

Lilián fue el puntapié del formato de Territorialidades. Pedro tenía material filmado sobre ella y un día una canción empezó a surgir a partir de él: “De lo que vi siguió la letra y de la letra salió por dónde tenía que seguir filmando. Dos años antes había ido al sureste de China y de allí tenía filmada una misa budista que entraba en la tonalidad de la canción que estaba empezando y pensé: ‘¿qué está pasando?’ Y ahí se fue componiendo la primera canción documental que se transformó en un método de composición que me vi haciendo un día, no fue algo muy craneado”, dice.

La siguiente historia que se sumó fue la de María, a quien conoció en Arapey (Salto). María era una de sus compañeras de trabajo en un hotel, una joven muy alegre nacida en un pueblito perdido de Artigas: Baltasar Brum. Un día llegó triste y angustiada al trabajo porque se había enterado de que estaba embarazada. Pedro quiso levantarle el ánimo, sacó su guitarra y se puso a improvisar una canción para robarle una sonrisa. Como el método empezó a funcionar, siguió cantando. La inspiración lo impulsaba a bajar a tierra esa canción, pero decidió detener el proceso y empezar a filmar la cotidianeidad de María para adentrarse en su vida, en su historia y finalizar la canción con más elementos. Por un año la filmó en Baltasar Brum y siguió sus pasos —incluso los del embarazo— para tratar de aproximarme a su subjetividad, a su territorio.

Los personajes que siguieron fueron Jack, un inmigrante africano que escapó de la guerra civil de Mali, y Tanair, un brasileño que estaba pasando por un momento muy oscuro de su vida pero en busca de un nuevo camino. De cada historia emergió una canción y con ese material nació el espectáculo, que involucra a varios músicos, y a un gran equipo de producción compuesto por: Martín Ibarra, Bruno Pesce, Juan Manuel Cayota, Ignacio Expósito, Manuel Villagrán, Sara Dufau, Rubén Olivera, Juan Martín Xavier, Juan Andrés Lepore, Martín Balliva, Mariela Gulpio, Horacio Rodríguez de Almeida, Lucía de la Fuente, Lucía Gil y Nefru Vila, además del director.

Vos sos yo y yo soy vos

“Esto es una obra viva, es un proceso. Cada presentación, cada encuentro muta, hay cosas nuevas, que salen, que se agregan”, dice Pedro. Es la tercera presentación de Territorialidades y para esta edición las historias de los personajes —que son los mismos— se ven ampliadas por el paso inevitable del tiempo. “Esto es un experimento, no sé si es una obra, es un encuentro con el otro, un aproximarse a distintas subjetividades. La idea central es entender que el humano es un universo tan infinito como otras galaxias, tratar de profundizar y aproximarnos desde distintas perspectivas no solo desde la canción y el documental. Debido a cambiar el camino que hacemos cuando volvemos a casa, es que surge Territorialidades”.

Y ese es el concepto guía y clave que despierta varias interrogantes: ¿qué caminos hacemos cuando volvemos a casa? ¿Es siempre el mismo? ¿En el mismo medio? ¿Nos influye en otros aspectos si no cambiamos nuestra rutina? ¿Si no nos arriesgamos a toparnos con lo nuevo? ¿Nuestras rutas mentales terminan siendo siempre las mismas?

A Pedro cambiar el camino lo llevó a encontrarse con estos personajes, a conocer sus historias, a interpretarlas y a compartirlas, siempre de la mano de la empatía que permite entrar en el universo del otro. “Realmente apostamos muchísimo a la empatía, al mirarnos, al conectarnos y a preguntarnos qué camino hacemos cuando volvemos a casa, pensar sobre eso de forma conjunta”.

El cineasta Mario Handler fue el gran referente de Pedro Cayota a la hora de filmar, cuyo mayor objetivo fue llegar a la intimidad de los personajes. “La misma persona protagonista va habilitando hasta dónde filmar y hasta dónde no, y respeto muchísimo eso. Es una construcción con el otro y siempre hay una devolución luego de terminado el documental. Siempre es con mucho respeto, lo hago desde un lugar muy amoroso, de tratar de entender y compartir, porque somos en el reflejo del otro. Me veo reflejado en la otra persona, me entiendo a mí filmándola. Territorialidades termina siendo un encuentro con nosotros mismos”.

La yapa

“Me parecería interesante en esto, entrevistar a una persona”, me comenta Pedro al finalizar nuestro encuentro; y como buen documentalista se puso a preguntarle a algunas personas que estaban en la cantina de la facultad de Sociales qué caminos hacían a sus casas. “Generalmente lo que me ha pasado es que la gente te dice que hace siempre el mismo camino, porque es el más rápido, corto y seguro. Una reproducción de una mentalidad de una lógica industrial: rápida, corta y segura”, sentencia. Las minientrevistas dentro de la entrevista le dispararon nuevas ideas, quizá para otros documentales, y a mí me dejaron pensando cómo hacer para no volver a casa siempre en el mismo ómnibus, por las mismas cuadras y hasta con la misma música.

Cuándo: 23 y 24 de mayo a las 21 hs

Dónde: Sala Hugo Balzo del Sodre (Andes y Mercees)

Entradas: Tickantel

 

 

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