CULTURA

A pura intuición

Con solo 24 años, una mochila cargada de espontaneidad y buenas canciones, Florencia Núñez dice presente en la escena musical. Doblemente nominada a los premios Graffiti, su música es una mezcla de arenas rochenses, bicicleta y aires de ciudad.
Luces tenues, grabador pronto, aroma a comida recién hecha y un rinconcito especial esperaban la llegada de nuestra primera invitada del ciclo Setiembre con Música, Florencia Núñez, nominada a los premios Graffiti en las categorías Mejor Artista Nuevo y Mejor Álbum Indie. Recién llegada de un ensayo y con sus rulos a cuestas, Florencio entró por la puerta de KFe de la que saldría dos horas más tarde, porque la entrevista se transformó en cena y en charla de amigas.

Ensalada musical

FullSizeRenderNo es vegetariana, pero no come carne roja, así que el menú que nos propuso KFe para recibir a la artista nos vino al pelo: brusquetas con humus, quesadillas vegetarianas y tarta de puerros, acompañadas de jugo de naranja y limonada.
Florencia nació y vivió en la ciudad de Rocha hasta que cumplió 18 años y, como muchos, se vino a estudiar a Montevideo. Se recibió de licenciada en Ciencias de la Comunicación, actualmente está haciendo un posgrado y trabaja en una empresa en la parte de comunicación corporativa. Pero su verdadera pasión, la que le ocupa el 100% de sus horas libres, es la música. Creció escuchando lo que les gustaba a sus padres: Los Iracundos, María Elena Walsh y la radio. Cuando fue capaz de elegir qué escuchar pasó por el pop latino, por Queen, Aterciopelados y Soda Stereo.

¿Hubo algún músico que te marcara o que te despertara las ganas de incursionar en la música? “No sé si fue uno, creo que era la sensación que me provocaban las canciones. Yo quería hacer eso que hacían todos, sin importar el estilo. A medida que fui creciendo fui agarrando más criterio para escuchar y para que me sumara”. ¿Qué estás escuchando ahora? “Pop. Estoy escuchando abundante Bohemio de Andrés Calamaro, me encanta ese disco, es re pegadizo, están buenos los temas, cómo canta, las melodías, cómo frasea. También el último de Xoel López que se llama Paramales y el último de Julieta Venegas”. Y ahí nos cuenta que conoció a Julieta este año cuando vino a Uruguay y que le sorprendió que ella conociera su música. “Después (del concierto) la saludé y se puso muy contenta de conocerme y yo pensaba ‘es al revés, soy yo la que tiene que estar contenta de conocerte’. Una mina muy humilde, supernormal”

FullSizeRender (4)Natalia Lafourcade es otra de sus referentes y su álbum Hasta la raíz se suma en la lista de discos “descifrados” por Florencia. Porque ella no los escucha, los descifra, los analiza por dos semanas, les saca las capas como si fuera una cebolla y se mete en el corazón musical.

De Uruguay le gusta mucho la música de su amigo Franny Glass, a quien va a ver a todos sus toques. “Voy porque me pone muy contenta verlo, me da mucha alegría, no sé por qué. Creo que es uno de los mejores compositores que hay actualmente en Uruguay. Es de esas personas a las que les deseo que les vaya mucho mejor”.

Vocación

¿Cómo empezaste con la música? “Tuve varios comienzos. Uno fue cuando a los 8 años la profesora de coro de la escuela me eligió para un coro departamental y fue como “¡ah!”. Fui a mi casa y cuando les conté por supuesto mis hermanos me re pelearon. Todo el mundo me ninguneó en ese momento, siempre me tiraron mala onda pero típico de hermanos. En mi casa no había mucho incentivo a las actividades artísticas, era más bien hacia las obligaciones de estudiar: la escuela, el inglés y el deporte. Cuando terminé de estudiar inglés ahí sí dije “elijo yo”. Tenía 15 años y arranqué clases de guitarra y canto: y empecé a hacer canciones”.

Su grupo de amigos fue su primer público, en una de las IMG_4649tantas juntadas en las que ella tocaba la guitarra. “La primera canción que les mostré era una canción de amor, seguramente, medio boba y medio adolescente, pero me animó, porque ellos me dijeron que les gustaba, no me tiraron tomates como en mi casa”. La alentaron a seguir haciendo más canciones y cada vez que se juntaban les mostraba una nueva. “Hasta que un día me animé a mostrarle a mi profesor Enrique Cabrera. Le mostré una canción que era un tango —algo totalmente diferente a lo que hago ahora— y él me dijo: ‘Está buenísimo, tenés que agarrar para ahí. Tenés que seguir haciendo, no pares’; y la verdad que le agradezco porque fue la primera voz legítima que me dijo que estaba bien, que se hacía así, probando y probando. Me dio para adelante. Tenía 16 años y que me dijera ‘sí, está bueno, hacelo’, me dio tremendas ganas’”.

¿Cómo es tu proceso creativo? “En general se me ocurre alguna idea o una línea de texto de melodía y la apunto en cualquier lado, no importa dónde esté, o me la grabo. Muchas frases o una idea de un estribillo y ya lo grabo, después me queda hacer el resto. Hay canciones que me vienen todas enteras en momentos increíbles. Me ha pasado algunas veces de hacer la canción con letra y música todo junto, está de más, es una sensación increíble. Ahí sentís que sos un canal. Está bueno que esa bajada te agarre en un buen lugar, tranquila y en lo posible con el instrumento, pero me pasa en el bondi, en el trabajo. También voy dejando casos abiertos o hago una cosa y se me ocurre otra y la dejo. Soy un poco caótica en ese sentido, no soy de sentarme todos los días a una hora, tengo mis rachas y mis momentos” y confiesa que no sabe mucho de teoría musical, pero que su guía es la intuición

El primer experimento

Mesopotamia fue su primer disco de estudio y a un año de su lanzamiento, para Florencia la respuesta del público fue muy buena, sobre todo teniendo en cuenta que fue producido de forma independiente por el sello La nena, creado especialmente para sacar el disco.

El concepto detrás de las 12 canciones que lo componen es la Mesopotamia —plasmado en su nombre— que Florencia describe como una sensación de no estar ni en un lugar ni en otro, que surgió con su venida a Montevideo y por no saber qué iba a ser de su vida. Va desde lo pop hasta lo jazzero, pasa por la bossa y el folk y está lleno de arena, bicicletas, amor y buenas vibras.

Los músicos que la acompañan son de un combo entre su banda, con la que viene tocando hace tiempo y un puñado de músicos invitados. A Florencia cada canción le pedía algo diferente y ese algo se lo podía dar una persona en particular. Fue así que la acompañaron Alejandra Genta en el saxo, Martín Buscaglia en voz y Popo Romano en el bajo, entre otros.

FullSizeRender (2)“Con Martín ya habíamos hecho juntos un tema en vivo y a él le gustaba lo que hacía. Se re copó para grabar. Tengo tremenda onda con él. A Popo le escribí  algo así como: ‘Para mí sos vos quien tiene que grabar esto, vos me decís’”, y la respuesta de Popo fue sí, con la humildad y el talento que lo caracterizan. “Todo fue cerrando, en cuanto a la instrumentación y a lo que significaba esa persona para mí”, nos cuenta. ¿Te dio miedo trabajar con gente que ya tiene una carrera? “Siempre les dije que hay cosas que no sé o no entiendo, que fueran libres. Me preguntaron mucho qué era lo que quería, cuál era mi idea para hacer los arreglos. Miedo no me dio, me dio una sensación de ‘qué bueno que me estén dando bola estas personas que no tendrían por qué hacerlo’. Me sentí muy agradecida”.

Las canciones favoritas de su disco son La casa de la playa y Qué planes tienes para el sábado. La primera por ser muy vivencial; la segunda por lo relajada y porque a la gente le gusta, “y eso hace que me guste un poco más, por más que me aburra tocarla siempre. Es un caballito de batalla que genera cosas buenas: la gente sonríe, yo sonrío, la paso bien”. Y Florencia no se queda quieta: ya está componiendo temas nuevos y ensayando sus nuevas creaciones para presentarlas en vivo. “Me pone muy contenta, es como un renacer, es lindo”.

Futuro alentador

El próximo 30 de octubre Florencia se presentará en el Auditorio del Sodre en la Sala Hugo Balzo. La invitaron a participar de un ciclo de compositoras rioplatenses llamado “Canciones de los 20”, en donde también estarán Ximena Bedó y María Pien (Argentina), en el que cada una tendrá su fecha.

“Si miro para atrás, hace cinco años estaba en mi casa haciendo las canciones y ahora voy a tocar en el Sodre. Es un crecimiento muy rápido y, por más que somos lo que se llama ‘emergentes’, tocar allí es un honor”, nos cuenta y nos da detalles de su presentación. “Para este concierto la banda tiene algunas modificaciones instrumentales. Va a ser acústico con piano, batería y percusión (durante todo el concierto), guitarra, bajo y seguramente haya vientos. Estamos arreglando los temas, reversionándolos. El que fue a la presentación del disco en la Zitarrosa, no va a ver lo mismo. Me quiero soltar a cantar más y tocar menos. Me encanta tocar la guitarra, pero ya que tengo una banda me quiero largar un poco más.

¿Cómo recibiste las nominaciones a los Graffiti?IMG_4650

Con mucha sorpresa. Sinceramente no me lo esperaba, porque el año pasado salió mucha música, muchos artistas nuevos —todos buenos y que se movieron mucho más que yo— por eso fue una sorpresa muy grande. Además por haber sacado el disco independiente es doblemente meritorio el que lo hayan seleccionado, después no importa si gana. Por más que los premios son comerciales es algo que te pone contento —aunque por eso no voy a componer mejores canciones. Para el resto de la gente también es como que se legitima. No fui a la ceremonia porque ese día jugaba al fútbol. Cuando salí del partido miré el celular y tenía un montón de mensajes. Me habían avisado que estaba nominada y yo estaba en otra. Fue muy divertido ese momento con mis compañeras de fútbol.

¿Te parece que podrías vivir de la música?

Yo que sé, me encantaría pero ta. También veo en los demás que es un camino que lleva mucho tiempo. Mucho tiempo de sacrificio y de esperar a que te vaya bien. Hay gente que vive de producir o de grabar para otros, de dar clases o tiene un estudio y es técnico. Yo dije: “Ta, tengo un trabajo que tampoco es nada disparatado y el resto del tiempo concentro toda mi energía en la música”. Pero en la vida medio formal también tengo que estar, no hay otra.

 

Preguntas de sapito

En Fauna decidimos incluir una técnica de preguntas muy efectiva y eficaz para indagar en los secretos más íntimos de nuestros invitados. Como en un flashback a la escuela, Florencia eligió sus propias preguntas con el método infalible del sapito.

FullSizeRender (6) Un toc que quieras compartir…

Tengo un toc que es que cuando cruzo la calle levanto mucho el pie sobre el cordón. Siempre me gasta mi hermano por eso, pero levanto mucho el pie porque tengo terror a tropezar y caer, dar muchas vueltas y caer en el piso. Cuando voy a subir y cuando voy a bajar, pero ya lo tengo naturalizado igual, si uno me ve no se da cuenta, si se fija bien sí. Es un buen toc.

Si pudieras compartir escenario con cualquier músico de cualquier parte del mundo…

¿Vivo o muerto?

Vivo en lo posible, pero podés decirnos uno vivo y uno muerto, ¿con quién te gustaría?

Me gustaría con Johnny Cash muerto, me encanta Johnny Cash… si estuviera vivo por supuesto (risas). Bueno, entre los muertos me gustaría compartir escenario con él y entre los vivos probablemente con Natalia Lafourcade.

¿Te acordás de tu primer beso?

Aghh, sí.

¿Cómo fue?

Horrible, como todos los primeros besos. Solamente la palabra horrible lo resume.

¿El segundo fue mejor?

Creo que no. Creo que no mejoró hasta un buen tiempo después. No, no.

Lo importante es que mejoró (risas)

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Visitá la web de Florencia

Escuchala en Soundcloud

A.S.O.

 

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