CULTURA

Conciertos líricos en Montevideo

No dejen que el título los espante. Dejen que sus oídos conozcan nuevas sensaciones y sonidos, dense la oportunidad de acercarse a un estilo musical que eleva las almas y no por ser más “culto” (termino mal utilizado para la música clásica o académica), sino por el peso de sus historias, por las melodías envolventes y por acercar las voces más trabajadas y bellas del mundo.

Mientras escribo estas líneas estoy escuchando a una de las grandes mezzosopranos del momento, la estadounidense Joyce DiDonato, interpretando “Piangero la sorte mia” de la ópera Giulio Cesare in Egitto de Händel (ya de paso, los invito a escucharla). Seguramente hace unos diez años era poco probable que yo estuviera escuchando algo así, pero el gusto por las cosas se educa —al igual que los públicos— y después de haber pasado varios años como estudiante por centros educativos musicales, les aseguro que aprendí a querer y disfrutar de la ópera, la música de cámara y las sinfonías. Mi adolescencia minada de música pop no fue un obstáculo para que pudiera acercarme a expresiones musicales que para muchos son caducas, aburridas o en proceso de extensión.

Lejos de estar extinto, el canto lírico en Uruguay está muy vivo y un ejemplo de ello son las temporadas de ópera y galas líricas que organizan todos los años los grandes referentes del medio: el Teatro Solís y el Sodre. Pero la movida no se queda allí, hay varios grupos independientes, solistas y escuelas de canto lírico que cada tanto organizan conciertos (la mayoría gratuitos) en donde los estudiantes y cantantes ya profesionales vuelcan su pasión hacia un público que se anima a descubrir su arte.

Lo más llamativo quizá sea la cantidad de gente joven (y por joven me refiero a personas de entre 17 y 30 años) que se dedica a cultivar la lírica en nuestro país. Entre ellos hay muchas jóvenes promesas con el suficiente talento como para aspirar a hacerse un lugar en los escenarios nacionales e internacionales.

La meca es Europa (principalmente Italia y Alemania) y muchos uruguayos han logrado con éxito hacerse de un lugar entre las filas de las “estrellas” líricas del momento. Algunos ejemplos son la soprano María José Siri, el barítono Darío Solari, el bajo-barítono Erwin Schrott, el contratenor Leandro Marziotte y los tenores Carlo Ventre y Edgardo Rocha.

Pero el camino a la consagración no es fácil —como en cualquier profesión—, lleva años de preparación, de técnica, de entrenamiento, de disciplina y de amor incondicional. Los conciertos y muestras académicas son el fruto del arduo trabajo y un deleite para cantantes y oyentes. En Fauna los invitamos a hacerse una pausa entre semana para asistir a dos propuestas más que recomendables, sobre todo, si quieren iniciarse en este mundo.

Lo que se viene

Este viernes 21 de octubre a las 18:30 se presenta un concierto lírico en la Sala Vaz Ferreira de la Biblioteca Nacional con entrada libre a cargo de Dos Orillas Producciones Líricas, productora formada por las sopranos Florencia Ribero (Uru) y Paula Alba (Arg), el tenor Gabriel García (Arg) y el barítono Luis de Gyldenfeldt (Arg), El repertorio incluye famosas arias y dúos del bel canto italiano con obras de la ópera I Puritani de Bellini y L’elisir d’amore de Donizetti, entre otros.

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Este grupo de cantantes se conoció el año pasado en Trujillo (Perú) mientras participaban del Concurso Internacional de Canto Lírico de la ciudad (uno de los más populares de América Latina). A partir de allí surgió la amistad y la colaboración mutua en conciertos en ambas orillas del Río de la Plata

Como varias de las iniciativas de grupos jóvenes, sus proyectos los hacen “a pulmón, sin dinero, sin fines de lucro pero con resultados más que dignos. “Al principio cuesta enganchar al público pero después todo el mundo se va contento y eso se siente”, cuenta Florencia, una de sus integrantes

gonzaloTambién en la sala Vaz Ferreira pero el martes 25 de octubre a las 19 horas se realizará En Concierto, un espectáculo a cargo de la soprano María Victoria Moraes (23) y el tenor Gonzalo Fletcher (26), ambos estudiantes avanzados de la Escuela Nacional de Arte Lírico del Sodre y únicos dos representantes uruguayos de la edición 2016 del Concurso Internacional de Canto Lírico de Trujillo, que se realizará los primeros días de noviembre. El concierto fue organizado por los cantantes para recaudar fondos que los ayuden a financiar el viaje a Perú, por lo que se puede asistir mediante un bono colaboración de $ 150 (una ganga, si vemos lo que cuesta ir a cualquier espectáculo de la ciudad), que pueden conseguir hasta el día previo al concierto a través del teléfono 099 819 135 o a través del Facebook de los propios cantantes.

Contarán con la participación de otros artistas jóvenes invitados y el repertorio abarcará arias y dúos conocidas de ópera, de musicales y canzonettas: “Todo repertorio que el oído ya conoce y que nosotros tenemos bastante fogueado”, comenta Gonzalo.

El concurso de Trujillo cuenta con tres etapas (eliminatoria, semifinal y final), clases magistrales y una gala lírica como cierre; reúne a unos 50 cantantes de diferentes partes del mundo y solo una docena llega a la final. “Es una gran oportunidad de conocer a muchos estudiantes o cantantes amateurs (que están en la misma que uno) de muchos países, de muchas realidades y también de poder estar en masterclasses con grande maestros del ambiente”.

12974302_1124223924294776_983591102474540797_nEl mayor desafío que enfrentan ahora es volver de Trujillo con un “premio bajo el brazo”, como comenta Gonzalo, pero a largo plazo la gran meta es poder vivir de lo que les gusta. “Creo que cuando uno hace las cosas bien, con disciplina y con mucho amor, además de obtener la ayuda de quienes puedan colaborar con uno, siempre se debe pensar en resultados altamente positivos”, señala Victoria.

Impresiones desde adentro

Para estos jóvenes artistas la movida lírica nacional ha crecido en los últimos años —destacan emprendimientos independientes como el de Ópera Joven— pero todavía queda mucho por hacer.

“Todavía nos falta vivir más en el plano de la realidad. Irte cada tanto para afuera y trabajar con colegas de otro lado te da una dimensión más real de lo que es el mundo de la ópera. Uruguay tiene buen material, pero nos falta desarrollar una técnica más sólida, más estudio musical y sobre todo, tener criterio”, comenta Florencia y agrega: “Creo que los teatros podrían estar mejor administrados, que ciertas cosas deberían ser más transparentes, que deberían hacerse audiciones abiertas con mayor frecuencia, sobre todo para los roles solistas y creo que el dinero podría invertirse de manera mucho más inteligente”.

Para Gonzalo, ahora “se ve el arte lirico en espacios más ‘under’, está saliendo de los grandes teatros y la gente en Uruguay está empezando a conocer que la lirica existe y que hay gente que se dedica a esto. Creo que se está haciendo más popular, muy de a poquito, pero hay una intención que el público está aceptando”.

“Siento que los jóvenes son los que están queriendo emprender. En estos dos últimos años vi o escuché de gurises que se juntan y arman proyectos con calidad y con tres pesitos para emprender un espectáculo. Están queriendo salir, hacer carrera, surgir, buscando posibilidades. Estamos todos en eso, aunque no es fácil”, agrega Victoria. Para Florencia, este surgir de nuevos emprendimientos también es la mejor forma de renovar la audiencia y acercar a otro tipo de público y en cierta forma “volver el género lírico a dónde pertenece, que es al ámbito popular y que no sea algo solo de grandes teatros y de ‘eruditos’.

A.S.O.

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