COMER & BEBER

Contento Café: refugio de la sonrisa

Tiene un nombre de esos que te ponen de buen humor. Este cafecito ubicado en pleno Pocitos cautiva por todas partes: diseño, gastronomía y atención personalizada.

En Fauna decidimos seguir montevideando, y así fue que nos topamos con Contento Café. Se trata del proyecto de Jimena Bianco (peruana de nacimiento, latinoamericana de corazón) quien decidió hace tres años venirse a vivir a Uruguay y concretar aquí una idea que venía macerando hacía ya un buen tiempo. “Siempre tuve la cultura del buen comer, en casa siempre se comió rico. Viví algunos años en Guayaquil, luego en Río Bamba (Ecuador), que es un pueblo muy pequeño entre las sierras y luego quise estudiar pintura y me mudé sola a Lima. Estuve un año en la facultad de arte, después hice un año de educación inicial y mis papás, como me vieron tan perdida, me regalaron un curso de pastelería en Le Cordon Bleu. Me gustaba cocinar pero nunca me vi trabajando en esto”.

Al tiempo comenzó a vender galletas artesanales, cupcakes y de repente le hicieron una entrevista en la tele y empezaron a llegar un montón de pedidos. Siempre por internet. Pero Lima la agotó, el ritmo de la ciudad se volvió denso y decidió cambiar la ruta de viaje. ¿El destino?: Colonia Valdense. “Lima me enloqueció, porque es una ciudad en la que todo pasa muy rápido. La gente está en otra sintonía, siempre en la competencia constante. Necesitaba purificarme y decidí viajar a Uruguay. Mis papás tienen una casa en Colonia Valdense y de niña solía pasar allí mis vacaciones. Me enteré de que en 10 días empezaba un curso de gestión gastronómica en el Gato Dumas y no lo dudé”, recuerda. Estuvo un año yendo y viniendo hasta que decidió mudarse a Montevideo. Comenzó con cursos para emprendedores, se enamoró del papá de su hija (será mamá de Zoe en poquitas semanas) y en una búsqueda espontánea en internet encontró el local que hoy ocupa Contento Café.

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Y le hago una pregunta para nada original, ¿por qué el nombre?, y por suerte la respuesta a esa pregunta siempre es interesante. “Mi novio es diseñador gráfico y la idea era poner una frase uruguaya. No me gustaba ninguna, y de repente me salió: contento. Me encanta cómo suena, va con la personalidad del lugar y creo que es lo que hace falta en Montevideo. Cuando llegué me impresionó que la gente anduviera tan triste, vi un gran contraste en este sentido con otros lugares de Latinoamérica”.
Mucha gente amiga se encargó de dejar el local a punto caramelo: pintadas colectivas; las chicas de Zaguán hicieron los muebles, los tapizados y las repisas; y el diseño gráfico estuvo y está a cargo de Federico (novio de Jimena). Todo el lugar respira relax y buen gusto. Las paredes se pintaron con colores vivos y una de ellas, la del fondo, con pintura pizarrón: una elección acertadísima: mix entre refugio hogareño y café con diseño.

Delicias artesanales
La especialidad es la pastelería casera. En Contento Café no tercerizan nada. “En Le Cordon Bleu [donde estudió Jimena] todo tiene que ser perfecto, pero yo siempre le di un toque más artesanal. Me acuerdo que mis profesores me decían que mis preparaciones tenían un sabor excelente, pero que en la presentación podía mejorar.

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“Mi presentación era más de hecha en casa, no era de caja, y esa fue mi firma”. Y esas preparaciones caseras también se convirtieron en el alma de Contento. Hay opciones para el desayuno, el almuerzo y la merienda. Panes caseros, tartas saladas, pizzetas personalizadas, pastel de zanahoria o rollos de canela, la variedad es amplísima y la calidad muy buena. Yo decidí probar unas trufas rellenas con café y chocolate y originales cupcakes de zanahoria con un suave toque de canela, una preparación a base de harina integral, con una sabor supersuave y a la vez profundo.
Para acompañar estas preparaciones ofrecen jugos de fruta de estación fresca, limonada, exprimidos de naranja, cafés, capuccinos, lattes y espressos americanos. “Usamos café Lavazza pero la idea es comenzar a preparar cafés más personalizados”. Además de la propuesta de specialty coffee también tienen en mente ofrecer en muy poquito tiempo blends artesanales. “Unas chicas de Córdoba tienen un pequeño emprendimiento de blends orgánicos que se llama Gran Jardín y pensamos incluirlos en nuestra gastronomía”.

IMG-20150519-WA0006Pero si se quedaron con ganas de más o son de los míos y no comen carne, este café también contempla menús vegetarianos que van de pizzetas, sándwiches con vegetales o tapenade de berenjena, zapallito y morrón salteado con aceite de oliva, a jugos con leche de coco y panes integrales totalmente veganos (lo elaboran con harina orgánica y semillas y lo cocinan en horno de leña). También tienen el viernes sin gluten: brownies, alfajores, cuadraditos de manzana y naranja, tartas saladas entre una gran variedad de propuestas para los celíacos.
Abren los lunes de 16 a 19, y de martes a sábados de 9 a 19 horas. “Mi mamá me ayuda mucho, le encanta estar detrás del mostrador”, dice Jimena y creo que el éxito de este cafecito también radica allí: en la atención personalizada. Un lugar encantador, de esos en los que dan ganas de quedarse. Yo me fui pipona, contenta de que cada vez existan más sitios en Montevideo que fortalezcan el espíritu, y segura de que muy pronto voy a volver.

Texto y fotos: T. de T

Contento Café
Gabriel Pereira 3260

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