COMER & BEBER

Curinga: el sabor de hacer

Una pareja de cocineros pone sobre la mesa una propuesta por demás tentadora. Con la bandera del veganismo, evidencian que se puede cocinar rico, casero, sin carne y además divertirse en el proceso

Lorena y Hiram no son novatos en el rubro gastronómico. Comenzaron con Vegan.o.rama, un delivery que ofrecía distintas preparaciones veganas, después estuvieron detrás de la cocina de La Papa, el primer restaurante vegano de Uruguay, y hace algunas semanas empezaron con Curinga, su nuevo emprendimiento. “Ninguno estudió cocina. Me acuerdo que las primeras entregas del delivery no eran las mejores, pero seguimos experimentando y en el proceso fuimos aprendiendo”.

Parte de la propuesta de Curinga está enfocada en los cursos de cocina grupales o individuales a domicilio. En el caso de los grupos (máximo 6 personas), la idea es que los integrantes aprendan a cocinar una entrada, un plato principal y un postre, y si bien Lorena y Hiram suelen proponer el menú, los participantes también pueden elegirlo. “Lo pensamos por el lado de que se junten amigos, nosotros les enseñamos a elaborar cada plato y luego todos juntos disfrutamos de la comida. No son cursos de cocina formales, pretendemos cocinar platos distintos, nos gusta mucho, por ejemplo, preparar cenas temáticas, en las que hay un hilo conductor. Pero también estamos abiertos a las iniciativas del grupo, somos muy flexibles”.

Los cursos personalizados apuntan a que la persona aprenda a cocinar sin receta. Hay una instancia de conocimiento de los ingredientes que brinda la gastronomía vegetariana, para poder comprender la función que cumplen en cada plato. Al igual que los cursos grupales, las preparaciones pueden variar de acuerdo al gusto del alumno. “Las clases individuales son cursos de cocina un poco más tradicionales. Por ejemplo, personas que quieran aprender a cocinar recetas que lleven media hora o platos que después se puedan congelar. Además contemplamos las preparaciones sin gluten, así como también personas alérgicas a determinados alimentos”, cuentan. “El mundo gira alrededor de la comida, si no es cocinando es comiendo. El otro día cocinamos para 13 personas y después llegamos a casa y nos pusimos el delantal”.

Cocineros en casa

Si son de buen comer pero algo vagos en la cocina, Curinga también tiene la solución: cocineros a domicilio. No solo cocinan para ustedes y sus invitados, sino que compran los ingredientes para cada una de las preparaciones, sí, leyeron bien. Sin duda una gran idea. “Si alguien quiere hacer una cena entre amigos, nosotros preparamos el menú. Llevamos los ingredientes, planificamos los platos y los servimos. Creemos que está bueno compartir con los comensales el proceso de la cocina, que vean cómo lo hacemos y que quienes no están muy familiarizados con el vegetarianismo puedan acercarse”. Además ofrecen el servicio de creación de platos pensado para emprendimientos gastronómicos que quieran contar con opciones vegetarianas en su carta. El fin de semana pasado, por ejemplo, cocinaron en demorondanga (Charrúa esq. Casinoni) hamburguesas de garbanzos con verduras asadas y curry de verduras con lentejas y arroz. También elaboran viandas, sándwiches u otras preparaciones pero, como recién comenzaron, no tienen un menú predeterminado. Lo hacen por encargo.

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“Está buenísimo como con los mismos ingredientes hacemos cosas diferentes, capaz que yo hago una sopa, y Lo hace cinco platitos”. Hiram.

Tentador y suculento

Cocinan con música, últimamente con ritmos brasileños. “Pasamos muchas horas en la cocina, estamos en una etapa de laboratorio”, aseguran y agregan que esta dinámica los llevó a “colgarse  más con los ingredientes. El año pasado modificamos recetas existentes y ahora estamos apuntando a crear las nuestras. Podemos improvisar en la cocina, porque leímos y leemos un montón, incluso libros que no son de cocina vegetariana. Quizá de la nada no se te ocurre”, comentan. En este nutritivo camino se empezaron a interesar por “la química de la cocina. Intentar hacer cosas sin huevo, sin leche o sin manteca te obliga a modificar la receta. Para poder usar solo ingredientes vegetales tenés que tratar de entender a cada uno de ellos, qué función cumple dentro de la receta para sustituirlo, continuamente estamos investigando”. Les pregunto cómo es cocinar y tener un emprendimiento con la pareja. Ambos coinciden que disfrutan mucho de hacerlo y que se complementan. “Algunas veces nos pasa de irnos a dormir y pensar: ‘Pah estaría bueno hacer tal crema con tal ingrediente y nos ponemos a conversar sobre eso. Después, al otro día vamos a la cocina y lo probamos”, dicen entre risas. Y en eso de complementarse advierten una diferencia. Si Hiram hace una receta por primera vez la hace entera y al pie de la letra. En cambio Lorena, ya desde el momento cero innova, “siempre algo cambio”. Lo que es seguro es que la pasan bien, disfrutan de experimentar y de agasajar a otros con sus delicias.

*A LA MESA

INGREDIENTES. La mayoría de los ingredientes son de elaboración propia. Las nueces, pasas, porotos, etcétera, los compran en La Abundancia, las verduras orgánicas en la feria orgánica del Parque Rodó o en la Ecotienda, y ojo que también van a la feria, allí ya tienen identificados los puestitos de cultivadores.

PLATO ESTRELLA. Strogonoff vegetariano

LO QUE MÁS SE PIDE. Además del aclamado strogonoff, otro éxito son las hamburguesas de lentejas

LA ESPECIALIDAD DE LORENA. Tortas, masas y empanadas

LA ESPECIALIDAD DE HIRAM. Condimentar y los guisos

Si les gustó este emprendimiento y tienen ganas de contactar a estos talentosos cocineros lo pueden hacer por mail: curingacocinavegana@gmail.com, Facebook: curinga.uy o visitar su página web: curinga.uy

Bon appétit!

 

FOTOS: Mateo Teperino

 

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