CULTURA

Ingeniería deMuestra: ver para entender

Se dice que Uruguay necesita más ingenieros/as, pero ¿qué hacen exactamente? Quienes estamos ajenos a su mundo poco sabemos de ellos. Por eso, la Facultad de Ingeniería de la Universidad de la República abre sus puertas, para que los curiosos nos saquemos las ganas y conozcamos qué es lo que “se cocina” entre las paredes de la facultad que mira a la rambla

En Fauna nos encanta saber de todo un poco y la ciencia era algo que nos venía quedando pendiente. En esta oportunidad les contamos de qué se trata Ingeniería deMuestra (IdM), una feria científica-tecnológica que se realiza desde el 2008 en la Facultad de Ingeniería (Fing) de la Universidad de la República (Udelar). En un evento abierto a todo público y con entrada gratuita, durante tres días de 17 a 22 horas la Fing se viste de fiesta para mostrarle a la ciudadanía qué es lo que se hace entre sus paredes grises, que a veces pueden resultar un tanto distantes. Bajo un formato de exposición se presentan más de cien prototipos y desarrollos, resultado de los trabajos de fin de curso o tesis de posgrado de los estudiantes y de proyectos de investigación de docentes.

A lo largo de más de 1500 m2 de exposición, el público podrá interactuar con desarrollos vinculados a la robótica, la energía, la salud, el agro y el transporte; y tendrá la oportunidad de escuchar la explicación del proyecto de boca de sus propios creadores. Las escuelas y los liceos son más que bienvenidos en las jornadas y se pueden coordinar horarios de visita especiales. Para conocer los detalles de la edición 2017 —que se realizará este 19, 20 y 21 de octubre— conversamos con la ingeniera Maria Simon, decana de la Fing y presidenta de la Fundación Julio Ricaldoni.

¿Cómo surgió IdM y cómo ha sido el crecimiento?

IdM el año que viene cumple 10 años como tal, pero tuvo algunas experiencias parciales previas. La facultad está dividida en institutos —son como departamentos de grandes áreas, no hay cátedras— y algunos de ellos hacían una exposición de los proyectos de fin de carrera de sus estudiantes, ese es el antecesor. Los proyectos de fin de carrera son bastante innovadores y son trabajos grandes, a menudo objetos o programas que funcionan, que responden a alguna necesidad. Así empezó, después se sumaron otros institutos y algunos trabajos de investigación de los docentes y en este momento ya exponen todos los institutos de la facultad. Hay una selección de proyectos porque el espacio es limitado. Los trabajos se seleccionan por su calidad y por su aptitud para ser mostrados. Solo un póster no es atractivo, se trata de que haya más interactividad.

¿A quién está dirigida la muestra?

Nuestra intención es múltiple, por un lado queremos dirigirnos a los jóvenes (escolares y liceales) que les pueda interesar la ingeniería o que les interese simplemente por curiosidad. Esperamos inspirar vocaciones de ingeniería o por lo menos que la gente sepa lo que es y que lo considere entre sus posibilidades, porque Uruguay precisa muchos más ingenieros de los que hay. Por eso hay visitas a los laboratorios, como el túnel de viento o el canal de olas (este tiene 100 m de ancho con aparatos que producen olas allí dentro).

También nos interesa que vengan empresas y organismos públicos. Han salido aplicaciones concretas a partir de los proyectos de fin de carrera y hay estudiantes que a partir de su proyecto llegan a constituir una empresa. Otro público son los ciudadanos en general, nosotros manejamos un presupuesto que es público y nos parece que está muy bien que la gente sepa qué hacemos con él y que vengan a ver.

Comentabas que hacen falta más ingenieros, ¿ha habido un aumento en los últimos años?

Sí, el ingreso y el egreso aumentan pero mucho más lentamente de lo que esperaríamos: en un orden del 3% anual. El ingeniero tiene un rol importante en el desarrollo si se quiere que las actividades en el país no sean tan primarias y que tengan más incorporación de valor y trabajo local. Si se establecen industrias o se trabajan productos más procesados, se crea más empleo. El ingeniero es una polea de transmisión para que trabajen otros. Por eso nos interesa que haya más.

La edición de este año se llama Eladio Dieste para celebrar el centenario del nacimiento del emblemático ingeniero civil uruguayo, ¿cómo van a homenajearlo?  

Lo concreto es que hay una foto-galería sobre Dieste, con planos, dibujos, etc., y se trajo una maqueta de la iglesia de Atlántida. Además de a su obra material, queremos hacer referencia a su capacidad de innovar, porque lo que se está planteando como patrimonio de la humanidad de Dieste no son sus obras materiales, sino el método constructivo que es totalmente raro y distinto, denominado de mampostería estructural y que es de ladrillo. Son estructuras muy livianas pero que tienen una forma que les da resistencia, con paredes curvas y techos con bóvedas que logran ser muy fuertes. También aprovechó un material y una mano de obra propios de Uruguay y queremos resaltar con esto la capacidad de innovar en Uruguay, que con materiales muy sencillos y baratos se logra hacer obra eficiente, que responde a ciertas necesidades e incluso bella.

Actividades pintorescas

Aparte de los stands, el público podrá disfrutar de concursos fuera de lo común y de espectáculos artísticos que dan cierre a cada jornada. Ya se han convertido en clásicos el concurso de presentaciones científicas “Mi Tesis en 180 segundos” y la competencia “Construcción de Puentes con Materiales no Tradicionales”.

En “Mi tesis en 180 segundos”, los estudiantes de posgrados, maestrías o doctorados pueden exponer al mejor estilo stand up el tema de su tesis al público en 180 segundos, un reto bastante complejo por la temática de los trabajos que pueden ir desde tratamiento de afluentes hasta redes inteligentes para manejar objetos eléctricos o tesis completamente teóricas, que suelen resultar las más difíciles de explicar.

Por su parte, la competencia de construcción de puentes con materiales no tradicionales invita a estudiantes de ingeniería civil (aunque pueden participar otros) a construir puentes un tanto especiales con materiales como espaguetis o palitos de brochete. Con una cantidad limitada de materiales y con solo dos días para diseñarlo y construirlo, los concursantes ponen a prueba su creatividad y habilidad en un escenario frente al público. Cada puente se va cargando con peso y el que aguante un minuto con más peso sin romperse, gana.

Cuándo: Del jueves 19 de octubre al sábado 21 de octubre, de 17 a 22 horas.

Dónde: Edificio Polifuncional José Luis Massera (Senda Ing. Nelson Landoni esq. Julio Herrera y Reissig, junto a Facultad de Ingeniería).

 

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